Un beso es, científicamente, infidelidad

beso

“Ha sido solo un beso. ¿He sido infiel?”. Ante esta pregunta de una amiga, lo primero que viene a mi cabeza es la que probablemente sea la película más famosa sobre infidelidad, “Breve encuentro”, un clásico de los años cuarenta, dirigida por David Leen, en la que no hay un solo beso. Pero esto no vale como respuesta, así que recurro a una ciencia infalible para demostrarlo casi todo. Si la genética es capaz de cazar asesinos por un pelo, ¿podría detectar infidelidad en un beso?.  En mis pesquisas, descubro cómo años de investigación en ciencia puntera han llegado, por un atajo rentable, hasta laboratorios en los que el material de escrutinio es la “canita al aire”.  Hoy es posible hacer un test de ADN para señalar al infiel con el peso de la ciencia, a disposición de cualquiera, por un precio que oscila entre los 350 y los 400 euros.  Pero… ¿les basta un beso?

Y, ahí, en la rica genética, está la respuesta: el material biológico delator puede extraerse de un beso, que deja en nuestra boca un poco de todo: hormonas que no son nuestras, inevitables bacterias y material genético de varón (abundantes cromosomas Y). Esto es lo que ha demostrado una investigación llevada a cabo en la Comenious University de Bratislava, Slovakia. Después de tener a varias parejas de estudiantes besándose en el laboratorio, buscaron en la boca de las chicas células de sus novios-cobaya. Y las encontraron. Además, el cromosoma masculino persiste en la saliva al menos durante una hora.

Con esta información me puse en contacto con EsayAdn. Se trata de una empresa norteamericana que ofrece sus servicios en España, dedicada a hacer análisis biológicos para resolver zozobras de alcoba. Me dicen: “Basándonos en esta investigación, una muestra de saliva podría proporcionar información concluyente sobre infidelidad”. Con esta respuesta, cualquier beso deja de ser científicamente inocente desde hoy.

Lo que suele llegar a los laboratorios de EasyAdn son materiales más tangibles: “La manera más fácil de llevar a cabo las pruebas es analizado manchas en ropa interior, sábanas, condones usados, etc”. ¡Glup!  Casi cualquier cosa vale. Me entero de que alguien llevó a analizar restos de uñas encontradas en su cuarto de baño. Y también servían.

Como EasyAdn ofrece sus servicios en más de veinte países, les pregunto dónde tienen más clientes, y esta es la respuesta: “Por experiencia, los países con mas indice de demanda son Canada, Australia, España e Italia”. Estamos entre los tres primeros. ¡Somos unos flecha!

Mi amiga me dice después de leerse este post. “Bueno, será científicamente infidelidad, pero… ¡con lavarte los dientes!”, y le devuelvo una frase de la peli de David Leen: “Lo más emocionante que me ha pasado antes de conocerte fue una vez que resolví el crucigrama de la revista TIME”.

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Un pensamiento en “Un beso es, científicamente, infidelidad

  1. luisa

    Científica será la demostración de que has sido infiel… supongo que para temas legales (demandas de divorcio y todo ese lio) pero solo el que lo siente como tal sabe la profundidad del hecho ¿o no?
    ¿Pensais que tiene “mas delito imperdonable” el que ha sido infiel y se ha enamorado o el que lo ha sido sin sentir nada? ¿O da lo mismo, es solo el hecho en si?
    Un saludo

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