La mujer que regaló su mirada a Natércia

 

Natércia Luísa Lázaro

Natércia Luísa Lázaro

Detrás de la nueva mirada de Natércia Luísa Lázaro hay una mujer que regaló sus ojos, un excelente cirujano que la operó gratis, y un proyecto solidario con este eslogan: “Salvando una mirada”. Hay algunas razones para sentir orgullo patrio. Esta es de las mejores. España continuó en 2012 como la primera potencia del mundo en donación y trasplantes de órganos, pese a la difícil situación económica que sorteamos. Somos líderes mundiales desde hace 21 años. Para algunas personas que han perdido la visión, el trasplante de córnea es la única alternativa de recuperarla. Que sus miradas no se pierdan depende de la solidaridad última ― la última buena voluntad― de  aquellos que ya no necesitan sus ojos. Una de esas personas fue una mujer anónima que donó los suyos. Pero en el caso de Natércia Luísa Lázaro, hacía falta aún más que eso. 

Natércia tiene 26 años y vive en Mozambique. En su país sólo hay 8 oftalmólogos generalistas sin especialización para 23 millones de habitantes. Ella es estudiante de Periodismo en la Escola de Comunicaçap e Artes (ECA) de la Universidad Eduardo Mondlane. Cuando supo que una enfermedad la dejaría ciega, también creyó que no tenía opciones. Pero sus colegas de la universidad iniciaron una campaña para conseguir fondos y salvar la vista de su compañera.  Su impulso contó con un destello de buena suerte.

La Plataforma de Divulgación Científica de la Complutense tiene un proyecto de cooperación en la Universidad de Mozambique en la que estudia Natércia. Y conocieron su caso: “Nos habíamos sentido tan arropados por los alumnos mozambiqueños que decidimos participar en la campaña para salvar la vista de su compañera y amiga”, cuenta José Antonio Jiménez de las Heras, coordinador de la Plataforma y vicedecano de la Facultad de Ciencias de la Información.

A partir de ahí Natércia tuvo una oportunidad. Su nombre entró en la lista del proyecto “Salvando una mirada” de la Universidad Complutense y contó con la colaboración del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y la Fundación Rementería. Esta fundación tiene diferentes proyectos oftalmológicos de cooperación desde hace varios años, tanto a nivel nacional como internacional, por ejemplo en Tindouf (Argelia) y el Valle de Mangola (Tanzania).

La enfermedad de Natércia  se llama queratocono. Afecta a la estructura de la córnea, el tejido transparente que cubre la parte frontal del ojo. La forma de la córnea cambia lentamente de la forma redonda normal a una forma cónica. El ojo sobresale. La causa se desconoce, pero la tendencia a desarrollar queratocono probablemente se presenta desde el nacimiento.
El pasado Martes Natércia vino a Madrid para recibir el segundo trasplante de córnea que necesitaba.  Su caso me hizo recordar este poema de Eduardo Galeano, uno de mis favoritos. Para ella, un afortunado día llovió en Madrid.

LOS NADIE

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadie con salir
 de pobres,
que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a
 cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca.
Ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los 
nadie la llamen,
aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie 
derecho,
o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadie: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadie: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre,
muriendo la vida, jodidos, rejodidos.

 

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

2 pensamientos en “La mujer que regaló su mirada a Natércia

  1. Pingback: La mujer que regaló su mirada a Natércia | UDUAL

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


− seis = 2