Archivo por meses: julio 2013

¿Qué quieres soñar esta noche? 11 propuestas para elegir

“Si el sueño fuera (como dicen) una tregua, un puro reposo de la mente, ¿por qué, si te despiertan bruscamente, sientes que te han robado una fortuna? (Borges)

“Si el sueño fuera (como dicen) una tregua, un puro reposo de la mente, ¿por qué, si te despiertan bruscamente, sientes que te han robado una fortuna? (Borges)

¿Qué hacía el pescadero en mis sueños? No llegaba a tiempo de recoger la merluza que había encargado. Y ¡soñé con el pescadero —con mirada aviesa— afilando cuchillos! Me desperté sudando, como si escapara de Freddy Krueger. ¿Cómo se coló esa imagen en mi cabeza? En un test de inteligencia soñadora, mi puntuación estaría por los suelos. Hay quien sueña obras de arte, teoremas matemáticos, poemas épicos, aventuras en la selva —sin rasguños— y yo me paso la noche corriendo porque no llego a la compra. ¿Qué falla? ¿Puedo cambiar el guión?

Hombres y mujeres soñamos distinto y, atentas, porque nosotras soñamos peor. La psicóloga británica Jennie Parker, en un famoso estudio con 200 voluntarios, sacó esta conclusión: las mujeres tienen pesadillas con más frecuencia que los hombres, y muchos más sueños angustiosos que ellos.

Los malos sueños de las mujeres se agruparon en tres categorías: amenazas, confusión y desamor. Incluyen, además, designios de mala suerte y percepciones negativas de una misma. Otro estudio, del Dr. Mark Blagrove de la Universidad de Swansea, investigó las noches de 100.000 personas, y encontró que los sueños masculinos incluyen con más frecuencia coches, armas, violencia, y “extraños” (casi siempre, otras mujeres). Los de las homínidas, generalmente, duran más, y suelen colarse más detalles domésticos (que se viven con angustia) y caras familiares (mi pescadero).

Hay un momento exacto mientras dormimos que es cuando se abre la gelatinosa puerta al más allá: la fase REM. Nuestro cuerpo se queda inmóvil, sin embargo, el cerebro se activa a lo bestia salvo en las áreas en las que impera la lógica. La razón pierde su pesado peso diario y en nuestra mente cabe cualquier objeto, emoción o experiencia libre. Justo en ese instante podemos ser, sentir o vivir lo inesperado: amasar las garras de un ogro, el abrazo de un titán, o elaborar una infinita lista de la compra. Pero, ante tantas posibilidades, ¿por qué el pescadero?

Si soñar es un potencial humano, una capacidad similar a la memoria, ¿se podrá entrenar? Sacar mejor nota en un test de sueños merece un esfuerzo.

Decidí buscar las propuestas científicas para que crezca el músculo de los sueños y, así, que mientras dormimos seamos lo que queramos. Encontré guías para sueños lúcidos, máscaras que advierten de la llegada de los sueños, y, claro, el primer uso publicitario de una ensoñación:

La semana pasada, la agencia de publicidad BBDO, en  Alemania, mostró un método para emitir publicidad directamente en la cabeza de los pasajeros del tren mientras duermen. Lo ha puesto en práctica en el trayecto de Munich a Westfalia. Al apoyar la cabeza sobre el cristal del vagón, los entregados a Morféo reciben vibraciones de alta frecuencia que salen del cristal, se trasfieren por los huesos del cráneo, y el mensaje se “sueña”. En este caso, lo que BBDO agrega es publicidad de un móvil.

Hay cada vez más investigaciones que exploran la idea de diseñar nuestros propios sueños, amplificar y dirigir esa neblinosa capacidad. Deirdre Barrett, psicóloga de la Universidad de Harvard, llama a su propuesta “incubación de sueños” . La exploró pidiendo a estudiantes voluntarios que resolvieran enigmas mientras dormían. Un 25% lo consiguió. Mark Balgrove propuso agregar experiencias físicas, como salpicar agua al dormido y, así, hacer que en su sueño aparezca, por ejemplo, un océano. Ambos se basan en la idea de convertir el caos de imágenes que crepitan a lo loco en un guión controlado. Lo llaman sueños lúcidos y está comprobado que, quienes los controlan, pilotan su cerebro de un modo distinto. Hay algunos experimentos que demuestran su utilidad para personas que acumulan exceso de pesadillas.

El primer paso es aprender a darte cuenta de que estás soñando, pero sin despertarte. Si te ves flotando en el aire, pues puedes hacerte “casi” consciente de que eso es un sueño. A partir de ahí, la idea es guiar tu vuelo para sobrevolar tierras remotas, o visitar al vecino. Lo que quieras. Stephen Laberge, matemático y una lumbreras onírico, desarrolló una máscara que detecta los movimientos oculares rápidos, los que se producen en la fase REM. La máscara emite una luz brillante que atraviesa los párpados, sin despertarnos, y es como un indicador, una señal que te advierte que eso raro es un sueño para que, a partir de ahí, tomes los mandos y te lances a conducir tu propio Enterprise.

Borges (un maestro en sueños) anotaba los suyos cada mañana al despertar. Y esa es otra de las prácticas recomendadas por los coaching oníricos. Borges: “Cada mañana, cuando despierto, recuerdo sueños y los grabo o los escribo. A veces me pregunto si estoy dormido o si estoy soñando. ¿Estoy soñando ahora? ¿Quién puede saberlo? Nos soñamos unos a otros todo el tiempo. Berkeley afirmaba que Dios era quien nos soñaba. Tal vez tenía razón… ¡pero cuán tedioso para el pobre Dios! Tener que soñar cada grieta y cada mota de polvo en cada taza de té y cada letra en cada alfabeto y cada pensamiento en cada cabeza. ¡Debe estar exhausto!”

Y bien, puede que todo esto sea un cuento y, por más que entrene, el pescadero siga afilando cuchillos enredado en mi almohada, y, además, se ría de mí, pero, ¿y si funciona? Elegir un sueño para esta noche, la verdad es que me parece un planazo.

Entregada a la posibilidad de una aventura, he seleccionado mis 10 favoritos entre los sueños famosos, y, para hoy, elijo el primero: voy a lanzarme en un trineo rojo a la velocidad de la luz. Igual no vuelvo.

 

  1. Viajar en un trineo a la velocidad de la luz: “Montaba en un trineo y, mientras descendía, se aproximaba a la velocidad de la luz. Las estrellas se veían distorsionadas y se trasformaron en maravillosos colores y formas”. Es el sueño que inspiró a Eisntein la teoría de la Relatividad.
  2. Átomos con forma de serpiente: Es posiblemente el sueño más famoso de la ciencia. Largas filas de átomos girando y entrelazándose. El caos quería encontrar un orden y, finalmente, apareció la forma de una serpiente que engullía su propia cola. Friedrich Kekulé había soñado la estructura cíclica o anular de los compuestos aromáticos, como el benceno.
  3. Robots en la Luna. Bruce Dramer, de la NASA resolvió e l problema de hacer una base permanente en la luna para proteger a los astronautas de la radiación y obtener material de la superficie lunar. Una noche, soñó robots a bordo de una nave espacial que construyeran la base antes de que llegaran los astronautas. Al despertar, empezó a armar el proyecto.
  4. Un desfile en una Catedral. Marilyn Monroe, tenía un sueño recurrente. Se veía a sí misma al entrar en una catedral, bañada en luces, como una diosa. Al llegar, todos los feligreses miraban al altar, pero, al verla, giraban la cabeza y la contemplan con adoración mientras ella continúa caminando.
  5.  Encontrar un tesoro. Sófocles relata que vió en sueños a Heracles dándole indicaciones: le explicó con precisión en qué lugar habían escondido unos ladrones una copa de oro robada de un templo.
  6. Una melodía de éxito: Así relató Paul McCartney el origen de Yesterday: “Soñé que había un piano de pared a mi lado, a la derecha de la cama, junto a la ventana. Me senté frente al piano  y empecé a tocar notas. Sonaba bien. Tenía lógica. Desperté con esa melodía en mi cabeza. Pensé: “Yo  nunca he escrito algo como esto antes. Era una melodía perfecta, y la tenía!! Así nació Yesterday.
  7. La pócima milagrosa. Madame C.J.Walker aparece en el Guinness de los Récords como la primera mujer americana que se hizo rica por sí mismas. Madame Walker tenía una infección que le hacía perder el pelo en 1890. En un sueño, encontró un remedio capilar que la llevó a fundar una compañía de cosméticos que la hizo rica. Así lo contaba: “En aquel sueño, un hombre negro apareció y me contó que tenía que mezclar para echármelo en el pelo. Algunos de los remedios eran africanos, pero pedí que me los enviaran, los mezclé, los puse en mi cabeza y el pelo creció más fuerte que nunca”.
  8. Diseccionar una rana. Otto Loewi, premio Nobel de medicina en 1936, quería demostrar que la transmisión de información entre neuronas no solo tenía un componente eléctrico, sino que también había transmisión química. ¿Cómo demostrarlo? Loewi soñó el experimento que le dio el Nobel. “A las seis de la mañana me desperté, encendí la luz y tomé unas notas en el papel. La siguiente noche, a las tres de la madrugada, la idea volvió. Era el diseño de un experimento que llevaba 17 años persiguiendo. Me levanté inmediatamente, fui al laboratorio y comencé a experimentar con el corazón de una rana siguiendo las instrucciones de aquel sueño nocturno”.
  9. El mejor monstruo de la historia. Mary Shelley, autora de El monstruo de Frankenstein, se inspiró en un sueño. “Apoyé la cabeza sobre la almohada, y no podía dormir. Al fin cerré los ojos y ví como un estudiante de artes estaba arrodillado ante las piezas que había reunió y con las que había dado forma a  un fantasma horrible. Al lado, había mecanismos que le habían servido para darle la vida. Me recorrió un escalofrío de terror, la idea del fantasma no podía salir de mi cabeza. ¡Oh! Si pudiera yo asustar a mis lectores tanto como aquel sueño me había asustado a mí!”.
  10. Que tu cuerpo sea la prolongación de un hotel. Eso es lo que propone Murakami en el comienzo de su novela Baila, Baila, Baila. “A menudo sueño con el Hotel Delfín.Yo estoy en ese sueño. Es decir, “formo parte” de él como una especie de circunstancia continua. El sueño revela de manera manifiesta que pertenezco a la continuidad del sueño. En éste, el Hotel Delfín está deformado. Es más achatado y largo. Tanto que, en lugar de un hotel, parece un larguísimo puente techado. El puente se extiende desde tiempos pretéritos hasta los confines del universo. Y yo estoy en él. Allí, en ese hotel, hay alguien más, alguien que derrama lágrimas. Las derrama por mí. El hotel me envuelve. Percibo con toda claridad sus latidos y su calor. En el sueño, yo soy una parte más del hotel.
  11. La visita de un halcón. Leonard Da Vinci consideraba este sueño como un preludio del interés por volar que presidió toda su vida: “Estaba en mi cuna y un gran halcón aterrizó sobre mí, me abrió la boca con la cola y sus plumas acariciaron varias veces el interior de mis labios. Era una señal de que yo iba a investigar el vuelo durante toda mi vida”.
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16 motivos para mirar los pechos de una mujer

laurealbinguillot5ok

Nada se mira desde tantos ángulos. Pechos de mujer han nutrido a presos, han puesto en la picota avances científicos, han sido musa de artistas y veto para genios. En la Francia de Luis XV las aristócratas servían licores en copas de porcelana hechas con el molde de sus pechos. Una investigación asegura que mirarlos hipnotiza a los hombres, otra, que son un camino al orgasmo sin atajos. El pecho de una mujer es más que una blanca colina, es un Himalaya. Estas son 16 buenas razones para admirarlo:

  1. Copas para el champán: Madame de Pompadur, amante, consejera y estadista de Luis XV, fue una de las mujeres más extraordinarias e influyentes del S.XVIII. Cuenta que en una ocasión llamó al vidriero de la Corte y le pidió que tallara una copa de porcelana, usando como molde uno de sus senos. Contó sus intenciones: que al beber champán los cortesanos paladearan la inalcanzable sensualidad de sus senos.
  2. Símbolo del pueblo.  Durante la Revolución Francesa el pecho de la mujer se convirtió en una símbolo contra la burguesía. La madre que amamanta a su bebé se identificó con la “ciudadanía responsable” en oposición a la costumbre de pagar a nodrizas que alimentaban a los hijos de la aristocracia. Los ideales igualitarios de la Ilustración se representaban con la imagen de una mujer que ofrece sus múltiples senos a todos los ciudadanos. La República es representada por una mujer con gorro frigio y, ocasionalmente, con el pecho desnudo.
  3. Fuente de la inmortalidad. Cuenta la mitología griega que Heracles para poder ser inmortal tenía que mamar de los pechos de Hera, pero ella se oponía. Hermes puso a Heracles en el pecho de Hera cuando ella dormía. Al despertarse lo empujó de su seno violentamente, pero era tarde: la leche fluyó y su estela dejó en el cielo la Vía Láctea
  4. Súplica de piedad: En las memorias de César hay un episodio sobre las mujeres galas de Avaricum. Cuenta que imploraban piedad a los soldados romanos descubriendo sus pechos, como gesto humillante de súplica, semejante al de las “passis manibus”
  5. Objeto de censura: “¡Qué se creen, que hemos venido a ver icebergs!”, este comentario, de un espectador chino, era clarificador. La versión de Titanic en su país había extirpado los pechos de la bella Winslet. Hay cientos de pechos vetados. A Facebook, por ejemplo, le pareció que la foto L’Étude du Nu (Estudio de Desnudo), de la célebre fotógrafa francesa Laure Albin Guillot (1879-1962), colgada en el muro del museo parisino del Jeu de Paume podía faltar al decoro que rige sus normas de red para todos los públicos. Así que lo cerró durante 24 horas, para valorar si aquel desnudo era apto para menores.
  6. Armas en la batalla: Afrodita, la robot rosa que ayudaba a Mazinger Z, jamás pronunció la famosa frase “Pechos Fuera” antes de lanzar sus proyectiles mamarios contra el mal. La frase fue un invento del imaginario infantil. Hoy, grupos feministas desnudan sus senos como armas, al grito de: “Nuestros pechos son más peligrosos que sus piedras”. Femen es el colectivo que guerrea a pecho descubierto. Se manifestaron contra el islamismo, contra el ex presidente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, y en programas de máxima audiencia (lo hicieron en Alemania) donde el objetivo era elegir a la próxima top model.
  7. Alimento perfecto: La leche materna es inimitable en laboratorio. Alimentar a un hijo supone a una madre el 30% de su gasto energético total. Un estudio a más de 157.000 mujeres encontró que la producción de leche requiere que la madre utilice un promedio de 500 calorías cada día, el equivalente a correr unos ocho kilómetros.
  8. Dan forma a las palabras: Hay investigadores que sostienen la hipótesis de que la succión durante la lactancia (vale la tetina de un bibe) influye en la forma del paladar del bebé y en el desarrollo de las capacidades motoras para formar palabras.
  9. Su efecto hipnótico en los hombres: El Urban Dictionary contiene la palabra “booblivious”, cuya definición es “distraerse tanto ante la presencia del pecho de una mujer que no respondes ni aunque te llamen por tu nombre”. Una reciente investigación mostró que los hombres puntúan peor en los tests de inteligencia después de ver imágenes de mujeres en top less. Steven M. Platec, neurocientífico del Georgia Gwinnett College, que fue a quien se le ocurrió el estudio, declaraba al explicarlo que los hombres “sufren una especie de hipnosis ante los pechos desnudos que les impide centrarse en otras tareas”.
  10. Llamada sexual: Antropólogos como Desmond Morris sugieren que la forma del pecho femenino evolucionó en respuesta a presiones sexuales, más que maternales. Al caminar erguidas se recolocó nuestra cadera, y se complicó el coito desde atrás. A cambio, aparecieron los abrazos y los besos cara a cara. Lo que teoriza Morris es que a partir de ese momento la evolución favoreció el desarrollo de los senos como “simuladores” de las nalgas que prehistóricamente habían constituido el reclamo fundamental para el macho.
  11. Botón del orgasmo. Los escáneres cerebrales que ahora están en auge para investigar el sexo han encontrado que existe cierta ligazón neuronal entre los pezones y los genitales, y más concretamente entre los pezones y el clítoris. Al estimular ambas zonas erógenas por separado se activan áreas similares en el cerebro. Esto explica que muchas mujeres puedan alcanzar el orgasmo con la estimulación de los pechos.
  12. Pilares de la autoestima: Hasta los pechos más turgentes se inclinan con la edad. El pecho, irremediablemente, deja de apuntar al cielo para caer a los infiernos. A partir de los 35 años, además del efecto de la gravedad, el mismo que tiene sobre la famosa manzana, se produce una curiosa involución biológica que contrae los conductos y los tejidos de la fabulosa fábrica de leche, lo que genera, no en todas las mujeres, la pérdida de volumen del seno. Esa es la edad más frecuente a la que las mujeres acuden a las clínicas de estética. Los estudios demuestran ¡que los senos son más importantes para las mujeres que para los hombres!
  13. Fuente de altruismo: La OMS en 2001 acreditó a los Bancos de Leche Humana  como una de las mejores estrategias sanitarias en la disminución de la mortalidad infantil. Esta leche es muy demandada por las ventajas que aporta para los niños nacidos prematuramente. En su primer año, el  banco de leche materna de Extremadura ha contado con 36 donantes -de las que seis están en activo-, que han donado 198 litros de leche, una cifra que se puede considerar por encima de la media.
  14. Cuestionan a la ciencia. Angelina Jolie hizo pública su mastectomía bilateral preventiva. Su confesión, además de pólvora mediática, puso en la picota uno de los grandes avances clínicos de nuestros tiempos, el diagnóstico genético. No toda la comunidad médica está de acuerdo en que la extirpación de las mamas por mandato genético sea la única garantía de librarse del cáncer. Ya contamos, y se espera que lleguen más, con diagnósticos genéticos de varias enfermedades. ¿Cómo influirá esto en nuestros tratamientos? ¿Y en nuestro currículo? Angelina Jolie hizo que un debate científico y social de primer orden se consumiera en cada casa.
  15. Remedio posible. Howard Cohen tiene 59 años, vive en Estados Unidos, y desde hace cuatro años toma leche materna para combatir el cáncer de próstata. Nuevos estudios sobre sus propiedades sirvieron a Cohen para creer en ella como remedio. Un grupo de científicos destruyó células cancerígenas en el laboratorio usando un ingrediente presente en la leche materna. Cohen no es el único. Según el Banco de Leche Materna de California, EEUU, durante los últimos cuatro años, unos 28 pacientes adultos han llegado con prescripciones médicas solicitando leche materna.
  16. Amamantar a un hombre y la Caridad Romana. La Caridad Romana, retratada en numerosas obras de arte, representa a una mujer amamantando a un hombre. Cimon es un anciano preso a quien se ha privado de comida y bebida. La mujer es Pero, una joven romana que visita cada noche a su padre en la celda y le ofrece la leche materna para salvar su vida. En la mitología griega, Téctafo, príncipe prisionero de Deríades, es condenado a morir de hambre. Su hija Eeria le visita en la cárcel y le alimenta con su pecho.
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Remedios científicos contra el desamor y 10 canciones tuiteras para tragar el sapo

cupido

El domingo estuve con mi amiga Morgana. Se llama así, Morgana, como el hada de Arturo. Dos días atrás, al hada la había dejado su pareja. Entré en su casa, que olía a insomnio y a ruptura caliente, y lo primero que me dijo fue: “Me duele el cuerpo, como si me hubiera pasado por encima un camión de doce ejes”, y se desplomó en el sofá. Eché mano de un escáner cerebral que guardo en el cajón de resolver cosas, y le conté que los neurocientíficos han encontrado que el dolor por el abandono clava el colmillo en las mismas áreas cerebrales que si te pillas el dedo con una puerta. “¡¡¡Qué país!!”, exclamó Morgana, y me miró mal, por comparar a su ex-chico con un dedo.

El despecho tiene en nuestras neuronas un reflejo físico y, sí, duele como si te atropellara un camión enorme. El dolor físico y los sentimientos intensos de rechazo, según encontraron en un estudio de la Universidad de Michigan  publicado en  (PNAS)  azota la corteza somatosensorial secundaria y la ínsula posterior dorsal, nada menos. Morgana estaba a punto de perder el interés por mis cerebritos hasta que añadí: “Las penas por desamor se aliviarán pronto con una pastilla. Están investigando fármacos para coser corazones. El último gran libro blanco de la psiquiatría debatió si incluir el desamor como un síndrome psiquiátrico temporal.  ¿Te tomarías una pastilla de esas?”.  Morgana ni contestó  y se tragó un ibuprofeno 600, como sucedáneo analgésico hasta que la ciencia avance. “Y bien – me dijo minutos después- ya no me duele el cuerpo.  ¿Qué hacemos ahora con el alma? “. Por la existencia del alma yo no apostaría gran cosa. Pero Morgana hablaba de un sufrimiento que sí conozco. Y recordé un remedio, o al menos un bálsamo. “Oír música, Morgana. La música consuela”.   “Y qué me pongo -respondió-  ¿La Marcha fúnebre?”.

¿Qué es científicamente recomendable tras una ruptura? ¿Música triste en sintonía con tus miserias, o la lambada? Una nueva investigación me sirve para dar una respuesta: concluye que escuchar música triste, sí, muy triste, ayuda a digerir mejor el “ahí te quedas”.

Los investigadores, de la Universidad de California, en Berkely, añaden que también funcionan como paños calientes las novelas desgarradas y los dramones cinematográficos. Para llegar a esta aparentemente ilógica conclusión ―¿cosas tristes como quitapenas?― organizaron dos grupos de voluntarios que habían perdido algo, pero eran pérdidas distintas. Unos, el amor, otros, asuntos de otras densidades: el trabajo, o una competición, como un maratón. Con una batería de test y cuestionarios, encontraron que aquellos que tenían en la cabeza una pérdida no emocional (los del maratón, por ejemplo), elegían música alegre para elevar su ánimo. Los despechados, sin embargo, se arrojaron al abismo de las canciones melancólicas que disparaban sus pucheros.

Los investigadores ofrecen esta hipótesis: “La música triste permite prolongar la sensación de unión, como si todavía no se hubiera acabado del todo la relación”.  La  tristeza, parece, prolonga la relación, aunque el vínculo sea tortuoso y ahogue. Sin embargo, si te pones a dar palmas, das el amor por zanjado, y a otra cosa, algo que el despechado no tiene ningunas ganas de hacer. Morgana, desde luego, no quería.

Prometí a mi amiga hacer una lista de música ibuprofeno contra el despecho. Pedí ayuda en twitter. Anoche oímos juntas estas diez. Menuda jartá a llorar.

Gracias tuiteros

@Dan_Tana Un tema de Daft Punk que esta en el disco Discovery, se llama “Something About Us”

@jovisolu   “Wanderful life”. Black

@prieto_alvarez “la senda del tiempo” celtas cortos. Una de mis canciones favoritas

@2emeayala   “Straight to you” de Nick Cave and The Bad Seeds

Elena Sanz (en Facebook) Yo incluiría “Somebody I used to know”, letra dura pero muy adecuada

@_Beachsun  Cadillac Solitario de Loquillo…

@arenasjp  George Michael – Careless Whisper.

@Rhapsody18477  When a blind man cries, Deep Purple

@joralcalde  You´ ve lost that loving feeling/ (version de Elvis)

@fjbalsera Alguna de Ami Winehouse.

Roberto J. Onaindia (en Facebook) En el último trago. José Alfredo Jiménez. (A mí me gusta más la versión de Chavela).

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