Se puede querer a dos hombres a la vez… y no estar loca

Las mujeres omuhonga, de Namibia, participaron en el estudio sobre sexualidad femenina

Las mujeres omuhonga, de Namibia, participaron en el estudio sobre sexualidad femenina

Que me disculpe el viejo Machín por feminizar su bolero (Corazón loco). Él amaba a dos mujeres a la vez pero, en estos días, una reciente investigación demuestra que amar a dos hombres, o a tres (y suma los que quieras) es una posibilidad biológicamente eficaz para las homínidas. Afirma que la mujer es, por naturaleza, tan promiscua como el hombre (que también) y los únicos límites a nuestra díscola genética están en los cinturones culturales que cada cual aprende y, entre ellos, la independencia económica.

El nuevo estudio lo firma la antropóloga Brooke A. Scelza, de la Universidad de California, Los Ángeles, y lo acaba de publicar en Evolutionary Anthropology. Scelza sostiene que el papel sexual de las mujeres no se limita a la elección de un macho adecuado, sino que también buscamos múltiples parejas sexuales.

Scelza investigó los quehaceres de mujeres de distintas sociedades, entre ellas, las  Omuhonga, en Namibia. Es un pueblo seminómada que vive principalmente del pastoreo de ganado. Los  maridos viajan largas distancias con las manadas, y, en su ausencia, las mujeres pueden (o no) tener otras parejas. De las 110 mujeres que entrevistó Scelza, un tercio dijo que sus relaciones con otros hombres causaron el nacimiento de al menos un niño. Como en su sociedad la promiscuidad no es un estigma, tanto mujeres como hombres hablan de ello abiertamente.

Las mujeres ya no ligamos, científicamente, igual que las moscas

La investigación de Scelza afila el vértice de una batalla científica que se sostienen desde hace décadas, y cuya responsabilidad inicial es del lúcido Darwin. El debate, básicamente, es determinar científicamente si en nuestra especie, especialmente en las hembras, la estrategia reproductiva más eficaz es tipo mosca, o tipo bonobo (el simio promiscuo con el que compartimos más ADN que con cualquier otra especie, un 98.7%).

La propuesta dominante en el Olimpo científico, y la más instalada en la mente colectiva, es que las mujeres elegimos pareja con la misma estrategia que la mosca de la fruta, la provechosa Drosophila melanogaster. Veamos cómo se llegó a la mosca.

En su obra El origen del hombre, Darwin puso en tinta que la mujer tiene un papel dominante a la hora de elegir compañero, y que, de entre los mejores, solo elige uno. Los machos, por tanto, tienen que competir entre ellos por ser el elegido, y dejarse los cuernos si hace falta. La razón que Darwin encontró es que para un macho humano producir células sexuales es algo biológicamente barato. 100 millones de espermatozoides en cada “¡ay!” lo atestiguan. Así que le interesa copular con cuantas más mejor, para lograr el mayor número de descendientes que le honren. Conclusión: la estrategia biológica de más éxito para el hombre es la poligamia.

La visión de Darwin sobre la mujer era la opuesta: un gran óvulo al mes, con un coste biológico de las dimensiones del Himalaya. La hembra, por tanto, tiene que seleccionar al buen macho, y solo a uno, que garantice un descendiente fuerte y sano.

Darwin nos vio, así, hombres polígamos y mujeres monógamas por orden biológico natural. Pero él solo lo anunció. En 1948 el genetista británico Angus J. Bateman llevó a cabo un trabajo experimental para demostrarlo, y eligió como sujeto de estudio a la moscas de la fruta, la Drosophila melanogaster.

Bateman se dedicó a buscar moscas con rasgos físicos diferenciadores: alas rizadas, pelo grueso, ojos en una hendidura… las puso a copular y después contó descendientes que hubieran heredado esos rasgos. Con su famosísimo experimento mostró que el número de descendientes de un macho aumenta en la misma proporción que el número de parejas seducidas, mientras que la mosca hembra no gana nada con la variedad. Trasladar sus conclusiones de la mosca al humano le llevó un párrafo. Y ahí quedo: para el genetista, las humanas ligamos con la misma estrategia que la mosca de la fruta.

El de Bateman es el estudio experimental sobre selección sexual más citado en la actualidad, pero para discutirlo. Patricia Adair Gowaty, profesora de ecología y biología evolutiva de la universidad de UCLA, repitió el experimento de Bateman mosca a mosca y encontró que el genetista se había hecho un lío al contar mutaciones, y que algunos aspectos fundamentales del estudio no eran correctos. «Posiblemente el trabajo de Bateman nunca debería haber sido publicado», afirmó la investigadora.

Hay numerosos estudios que ensalzan la promiscuidad como estrategia biológica eficaz para ambos sexos. El más reciente es de la antropóloga Brooke A. Scelza, de la Universidad de California, que, como los huevos Kinder, también tiene sorpresa.

Dice Scelza que ha encontrado gran diversidad de normas sexuales por el mundo, desde la monogamia forzada estrictamente al poliamor, y que ha dado con una razón detrás de los modelos donde las parejas múltiples son más abultadas. Allí donde las mujeres tienen más recursos económicos, o mayor independencia del hombre, triunfa el corazón loco.

Para Scelza esto explica por qué la infidelidad femenina se ha incrementado en occidente y apunta el caso de Islandia, en el primer puesto en la clasificación en igualdad de género según el Foro Económico Mundial de 2013 y, al mismo tiempo, donde el 67% de los niños nacen fuera del matrimonio. La tasa mayor del mundo occidental.

Aunque la batalla por explicar el comportamiento sexual humano continuará, lo que parece es que hay posibilidades para todo. Aunque no está mal saber que si te enamoras de dos, tres o siete hombres a la vez, loca, biológicamente loca, no estás.

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16 pensamientos en “Se puede querer a dos hombres a la vez… y no estar loca

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  2. Luzbelitx

    Yo agregaría también el hecho de que hombres y mujeres humanxs no tienen la reproducción como única motivación para buscar parejas sexuales, no?

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  3. Elena

    Me ha encantado el artículo! Ojalá algún día en esta sociedad sea algo normal, que cada uno haga lo que realmente quiera hacer, siendo sincer@s con las personas con las que estemos!
    Gracias por compartirlo, yo lo compartiré en mi Facebook! 😉

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  4. San

    No hay que dar tantas vueltas a los experimentos para llegar a esa conclusión
    En fin…claro esta que biológicamente hombres y mujeres somos diferentes con necesidades similares y veo estupendo que tanto el hombre como la mujer sea dueño y señor de su propia vida .
    Lo que realmente es correcto o no lo tiene que juzgar nuestra propia conciencia,los límites los tenemos que poner nosotros,hasta donde podemos o queremos llegar ….
    Sí hablásemos de estos temas con nuestras parejas con total sinceridad(sin tapujos)nos sorprenderíamos…
    Nadie pertenece a nadie
    Se puede amar a muchas personas a la vez

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    1. Rai Caor

      Bravo Lorena por esta aportación!
      Con tu permiso lo publico en mi blog, y te invito a visitarlo.
      Que nos toque y ensanche la vida tanto como podamos amar.

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  5. german

    El hombre es infiel por naturaleza y la mujer por venganza…!!! La explicación para que esto sea así es la de que el hombre es polígamo por naturaleza y la mujer monógama por amor. La Dra. Scelza tiene razón en cuanto a que la mujer, como el hombre puede copular con varias parejas y de hecho lo hace…. Pero el punto clave del asunto está en eso que llaman el Amor. En otras palabras, si la hembra está enamorada de su pareja no copulará con otros, mientras que el hombre enamorado si lo hará… por naturaleza…!!!Esa es la petit diferencia, Dra. Scelza…!!!

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    1. Estela

      No es eso lo que pone en el artículo. En el artículo explica que que el hombre sea polígamo y la mujer monógama no es cierto. Y precisamente está explicando que AMBOS sexos son polígamos por naturaleza. Aclara que ser monógamo va en la cultura de cada persona. AMBOS son polígamos por naturaleza y AMBOS pueden ser monógamos por amor, si así lo han aprendido en su educación y cultura.

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    2. Marina

      Pues perdone ud. pero no. Esa explicación es una chapuza, con todo respeto. Esta ud. condicionado por novelas, tv y su novia quizá, pero no tiene base alguna para afirmar lo que escribe.

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  6. lucas

    Asì como es capcioso comparar el humano con “moscas” igualmente es un poco capciosa la moraleja final “se pueden amar dos hombres a la vez” . Si la genetica al fin y a cabo no respaldò las teorias y actitudes tras de la monogamia, tampoco lo hizo por las actitudes poligamas ( o homosexuales o cualquier actitud que no se conforma con el “promedio” de las actitudes humanas). El ser humano no es solo un pedazo de carne dominado por istintos, es una composicion de carne , istintos y psicologia. Hay bastante confusion entre lo que atane el sentimiento, la psicologia y la bioquimica cerebral (es decir el amor) y lo que atane la mera reproduccion humana. La psicologia , puede estar completamente en contra de las meras ventajas reproductivas, las “estrategias biologicas” . Es sumamente equivocado combinar los dos temas como si fueran uno. Si amor significa entrega total, confianza y mutualidad la poligamia, por cierto, se aleja de esos tipos de conceptos. Si amor significa tener repuestos sexuales, considerar a nosotros mismos el epicentro de la relacion ecc, entonces la poligamia puede representar esos conceptos.
    Digamos que primariamente, antes de hablar de locos , habrìa que resolver el problema de la hipocresia humana hacia los demas y sobretodo hacia nosotros mismos, no todos necesitamos amor y todos tenemos una idea distinta de lo que se llama amor.

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    1. Alejandro

      Que buen comentario, o sea que a fin de cuentas si una mujer quiere a dos hombres a la vez, realmente si está loca, porque aunque se diga a sí misma que ama a todos, lo que en verdad pasa es que le encanta el sexo y es narcisista, pero lejos de admitiro se autoengaña refiriendose a sus relaciones superficiales como verdadero amor (exactamente lo mismo pasa con la mayoría de hombres) Y aunque se crea que el amor es relativo, no es así; en el amor más puro, por decirlo así, el amor por sí mismo es remplazado por el amor hacia la otra persona, la persona amada es idealizada y todo lo demás parece irrelevante, no hacen falta más parejas pues se crea un vículo emocional que trasciende el atractivo sexual, los amantes se funden en una sola persona y se bastan mutuamente, incluso después de la etapa de idealismo, cuando la persona amada se percibe tal y como es.

      En resumen, no es que se pueda amar a mucha gente, más bien se puede tener la suerte de conocer y amar a una persona muy especial, o ser enamoradiza (o) pero nunca amar mas que por montón, porque para el pensamiento narcisista se es mucha mujero u hombre para una sola pareja.

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      1. Marina

        Pero ud. habla de enamoramiento, no de amor. No es lo mismo. Y sí, si se puede amar (romanticamente) a mas de una persona y ni ser narcisista, ni haber sexo necesariamente de por medio.

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  7. Helena

    Tal vez una mujer se pueda confundir reemplazando aspectos emocionales en la búsqueda de otro amor.Si hay dos hombres siempre será uno mas importante para su vida que otro.Y generalmente a ninguno de ellos le gusta quedar como traidor.Ellos tienen eso de la lealtad masculina.O se es uno u otro.

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