¿De qué eres capaz para ligar con un príncipe?

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Una niña de 7 años. Con gafitas y en pijama. En este vídeo cuenta convencida que las princesas son unas “boludas” . Todo empieza así: “Si no viene el príncipe a rescatarte, no te quedes ahí, esperando. ¡Haz algo!”.

La niña pide que la princesa no se quede quieta, mirando a los pajaritos, esperando que la rescaten. Pero entonces… “como ella es tan luchadora, el mundo se lo agradece y ¡¡ahí tiene un novio!!, de buena suerte”.

“A mí, sinceramente, me agota eso de que tengamos que ser heroínas”, dice mi amiga Morgana. “Resulta que tenemos que luchar, sangrar y combatir con coraje para que así, por fin, el chico nos elija, y el mundo nos recompense con un novio”.

Así que Morgana retoca el guión.  “Qué tal si la niña se pregunta: ¿cómo se puede encerrar a nadie en una torre?”.  No es que las niñas no quieran ser princesas (que tampoco), es que las niñas no se van a dejar encerrar en torres, porque ese cuento no nos gusta.

Después viene el asunto de escapar, claro, por tus propios medios si puedes, pero no para que el príncipe te admire, sino porque no hay que aguantar en una torre ni medio segundo.

Que después el príncipe te elija o no…  pues habrá que ver si, entre los dos, nos elegimos. Por ser valientes, o precisamente por tener miedo. A la gente de a pie, generalmente, nos asustan los dragones, y pocas veces somos héroes.

Añadiría que a veces viene bien que nos echen una mano para salir de las torres, tanto a princesas como a príncipes (y a los muchos que no somos ni una cosa ni la otra). Y, que te ayuden, hasta puede ser una buena manera de empezar a querer.

Como segunda parte del vídeo de la niña, acabo de ver este, “Try”, de la cantante Colbie Caillat. El mensaje es para hacer una bandera : “No tienes que esforzarte tanto”.

 

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