Archivo por meses: agosto 2014

Estas pueden ser las personas más bellas del futuro

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“Un nuevo modelo de belleza”. Así ha bautizado este trabajo Phillip Toledano, uno de los grandes fotógrafos contemporáneos.

Son retratos de extraordinaria calidad, inspirados en las técnicas del pintor del Siglo XVI Hans Holbein. Son personas que han remodelado su imagen con numerosas intervenciones de cirugía estética, algunos se han convertido en celebridades precisamente por la extravagancia física proporcionada por el bótox y el bisturí. Y es una tendencia más seguida por mujeres que por hombres.

En su página web, Toledano se pregunta: “¿Qué es la belleza?” Y plantea, entre interrogantes, esta reflexión: “¿La idea de belleza varía de una década a otra, o es intemporal? Tal vez estamos creando un nuevo tipo de belleza. Una amalgama entre cirugía, arte y cultura popular. Y si es así, ¿estas personas son la vanguardia de la evolución de la belleza inducida por el hombre? Pensemos que hace veinte años, los tatuajes y la perforación se consideraban marginales.

A los ojos de Toledano, dentro de 40 o 50 años, cuando la cirugía estética se abarate y sea cotidiana, miraremos a estas personas sin sobresalto. Para Toledano: “Si todos podemos permitirnos alterar quirúrgicamente el yo exterior, la belleza no dependerá de nuestra genética. ¿Esto nos permitirá vivir en una  sociedad más democrática? ¿Son estas personas, entonces, pioneras? ¿Están allanando el camino para “un nuevo tipo de belleza?”.

Yo, sinceramente, confío en que esta visión de Phillip Toledano sea solo una pesadilla futurista.

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Los orgasmos CUV: una nueva investigación acaba con el punto G

 

Nude Sdraiato de Amedeo Modigliani

Nude Sdraiato de Amedeo Modigliani

Según científicos italianos las mujeres tenemos orgasmos CUV (clitoriuretrovaginales complejos) ¡toma ya! y aseguran que el punto G es poco más o menos que un “fantasmita” de alcoba.

Dándole vueltas en universidades al Vellocino de oro de la sexualidad femenina, la Atlántida del placer sexual, resulta que hoy el punto G —más bien su fantasma— vuelve a ser noticia tras la publicación en la revista Nature Reviews Urology  de un estudio de investigadores de la Universidad Tor Vergata, en Roma.

Su conclusión es que no existe en las profundidades de la mujer un punto mínimo, una resbaladiza rugosidad… No existe, dicen, una mini diana cuya existencia se persigue casi tanto como la vida extraterrestre.

Dicen los cientificos italianos que esa cúspide que eriza el vello de extremo a extremo tiene lugar por la estimulación conjunta del clítoris, la uretra y la pared vaginal (CUV, lo llaman). “Estimulados adecuadamente durante la penetración podría inducir la respuesta orgásmica», dice Emmanuele A. Jannini, profesor de la universidad y director del estudio. «Sabemos que es algo mucho más complejo que un ‘punto’ fantasmagórico, aunque esto no acabará con el debate».

Un respeto para la vagina

Según Jannini: “La vagina es un tejido activo que debe ser respetado. Su dinámica y sus estructuras sensibles hacen que sea algo más complejo que un solo punto”. Y, a partir de ahí, explica que las mujeres tenemos orgasmos CUV:  Las relaciones anatómicas y las interacciones dinámicas en el momento del placer entre el clítoris, la uretra y la pared vaginal anterior le han llevado a bautizar al orgasmo femenino con un nombre tridimensional: clitoriuretrovaginal (CUV). Una palabra compuestra de tres, vamos, como “en-hora-buena” 😉

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¿Por qué hay tantas mujeres que mueren de Ébola?

 

Una madre y su hijo en un aula que ahora se utiliza como centro de aislamiento en la lucha contra el Ébola (Getty Images)

Una madre y su hijo en un aula que ahora se utiliza como centro de aislamiento en la lucha contra el Ébola (Getty Images)

Cuando la gente comenzó a morir de Ébola en África occidental, Martha Anker, experta en estadística de la OMS, se preguntó si afectaría más a la mujer que al hombre. Empezó a investigarlo, y acertó.

El 14 de agosto, el Washington Post informó que, según los datos en conjunto de Guinea, Liberia y Sierra Leona, las víctimas eran, entre el 55 y 60 por ciento, mujeres. En Liberia, el Gobierno ha informado que el 75 por ciento de las víctimas son mujeres.

En 2007, Anker escribió en un informe de la OMS: “Las diferencias en la exposición entre hombres y mujeres han demostrado ser factores importantes en la transmisión de la EHF (Fiebre Hemorrágica del Ébola). Por lo tanto, es importante entender los roles de género, y las responsabilidades que afectan a la exposición en el área local “.

El alto riesgo de cuidar a los seres queridos

Nadie tuvo en cuenta el informe de Anker cuando se inició el caos en África. El Ébola se transmite por contacto con sangre y otros fluidos corporales, y en Liberia, como en los países vecinos, las mujeres suelen ser las principales cuidadoras de los enfermos. Siguen siéndolo a día de hoy. Se quedan en casa, y cuidan de sus hijos y maridos, en lugar de buscar médicos y enfermeras para que se encarguen de aquellos a los que quieren.

Los datos muestran que muchas enfermedades infecciosas afectan a un sexo más que otro. A veces son los hombres (Dengue). Pero muchas veces son las mujeres las principales afectadas, como en el caso de E. coli, SIDA (más de la mitad de las personas que viven con el virus son mujeres), y Ébola. A veces son las embarazadas y las madres las principales víctimas, como ocurre con la gripe H1N1 (un brote en Australia está infectando a un 25% más de mujeres que de hombres).

Lo que pide Anker, y otros expertos internacionales en salud, es que se ponga énfasis en investigar estas diferencias. Por un lado, si las mujeres son las principales cuidadoras, proponen realizar una campaña de información sobre las características de la enfermedad y su contagio especialmente dirigida a ellas;  tener en cuenta sus emociones y sus hábitos, destacando que, en ocasiones como esta, es imprescindible dejar para especialistas el cuidado de los familiares.

También hay muy poca investigación sobre por qué estas enfermedades (y a veces su tratamiento) afectan biológicamente de modo distinto a hombres y mujeres. Y los especialistas alertan sobre la necesidad de valorar que, en muchos lugares, para las mujeres es aún a día de hoy mucho más difícil acceder a servicios de salud, y a los recursos financieros necesario para el tratamiento.

Ahora que hay tantas personas muriendo en Africa occidental, quizá es el momento de trabajar para que la mujer acceda por igual a cualquier beneficio social, empezando, y con prioridad, por el tratamiento médico.

Con información de FP

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